Hungría confirmó la presencia de la mosca linterna manchada (Lycorma delicatula), una especie invasora considerada plaga de cuarentena en la Unión Europea. El hallazgo se produjo en el condado de Bács-Kiskun, en el sur del país, cerca de la frontera con Serbia.
La detección fue confirmada mediante análisis de laboratorio realizados por la Oficina Nacional de Seguridad de la Cadena Alimentaria de Hungría (Nébih), después de que un residente alertara a las autoridades tras observar un insecto que no pudo identificar.
Tras confirmar la presencia de la plaga, las autoridades activaron las correspondientes medidas de cuarentena con el objetivo de evitar su establecimiento y propagación.
Amenaza para viñedos y frutales
Originaria del sudeste asiático, la mosca linterna manchada puede alcanzar unos 2,5 centímetros de longitud y tiene la capacidad de alimentarse de más de un centenar de especies vegetales.
Entre los cultivos que podrían verse afectados se encuentran los viñedos, árboles frutales y otras especies agrícolas y forestales. El insecto se alimenta de la savia de las plantas y, cuando alcanza altas poblaciones, puede debilitarlas considerablemente.
La amenaza es especialmente relevante para la producción de uvas, debido a que infestaciones importantes pueden reducir el rendimiento y afectar la salud de las plantas.
La vigilancia será clave
Nébih destacó que la detección temprana y la participación de la ciudadanía serán fundamentales para contener la plaga. La autoridad pidió reportar cualquier posible avistamiento y proporcionar, cuando sea posible, fotografías y la ubicación del hallazgo.
Uno de los principales desafíos es la capacidad de dispersión de la especie. Las masas de huevos pueden adherirse a vehículos, madera, mercancías y otras superficies, facilitando su transporte accidental hacia nuevas zonas.
Antecedentes en Estados Unidos
La mosca linterna manchada fue detectada por primera vez en Estados Unidos en 2014, en el estado de Pensilvania. Según especialistas citados en la información difundida sobre la plaga, el primer hallazgo estuvo relacionado con una masa de huevos encontrada en un cargamento de piedra procedente de China.
Desde entonces, el insecto se ha extendido por distintas áreas de Estados Unidos y ha generado preocupación por sus efectos sobre la agricultura. Un estudio de Penn State publicado en 2020 estimó que la plaga estaba asociada con pérdidas anuales de unos US$554 millones y cerca de 5.000 empleos en Pensilvania.
La confirmación del primer caso en Hungría representa ahora un nuevo desafío para los sistemas de vigilancia fitosanitaria europeos. Las autoridades deberán determinar si se trata de un foco aislado o si existen otros ejemplares o poblaciones en el territorio.
El llamado oficial es a mantener una vigilancia activa y reportar rápidamente cualquier sospecha, especialmente en zonas agrícolas, viñedos y áreas donde existan posibles plantas hospedantes.

