París, Francia. 13 de octubre de 2026.
Cientos de supermercados en Francia se han visto afectados por una serie de ciberataques dirigidos contra sus sistemas de refrigeración, una situación que ha obligado a numerosos establecimientos a desechar productos frescos y congelados para garantizar la seguridad alimentaria.
Entre las cadenas que confirmaron haber sufrido el ataque figuran Intermarché y Coopérative U. Según las informaciones difundidas, entre 150 y 200 establecimientos de Intermarché y cerca de un centenar de puntos de venta de Coopérative U resultaron afectados. También se informó de posibles incidencias en otras cadenas, aunque algunos casos no habían sido confirmados oficialmente.
Los sistemas de refrigeración, el objetivo del ataque
Los responsables del ataque habrían manipulado a distancia los controles informáticos de los equipos frigoríficos, modificando los parámetros de temperatura y activando ciclos de deshielo. Como consecuencia, las condiciones necesarias para conservar adecuadamente los alimentos se vieron comprometidas.
Ante el riesgo de que la ruptura de la cadena de frío afectara la calidad e inocuidad de los productos, varios supermercados tuvieron que retirar y desechar mercancías almacenadas en sus cámaras frigoríficas y congeladores.
Pérdidas económicas e investigación judicial
El incidente ha generado pérdidas económicas y preocupación por el desperdicio de alimentos. Sin embargo, las empresas afectadas no habían publicado una estimación definitiva de los daños ocasionados.
La Fiscalía de París abrió una investigación para identificar a los responsables, determinar el alcance del ataque y esclarecer los daños registrados en los establecimientos. Hasta el 13 de octubre, no se había atribuido públicamente la acción a un grupo específico.
Además, nuevos incidentes registrados durante la noche del 12 al 13 de octubre apuntaban a que otros sistemas de refrigeración también podrían haber sido objeto de ataques similares.
Una advertencia sobre la seguridad digital
El caso pone de manifiesto los riesgos que afrontan las empresas cuando los sistemas informáticos están conectados a instalaciones esenciales para su funcionamiento. Una intrusión digital puede ir más allá del robo de información y provocar daños materiales, pérdidas financieras y problemas en la conservación de productos destinados al consumo humano.
Las investigaciones continúan para establecer cómo se produjeron los accesos no autorizados y qué medidas deberán adoptar los establecimientos para evitar nuevos incidentes.
Mientras tanto, el ataque vuelve a situar la ciberseguridad y la protección de la cadena de frío entre las prioridades del sector de la distribución alimentaria en Francia.
Un ciberataque malogra el producto fresco y congelado de varios supermercados franceses provocando pérdidas millonarias
Un ciberataque lanzado la pasada noche contra varias cadenas de supermercados de Francia provocó que se malograra la mercancía fresca y congelada de los mismos, generando pérdidas valoradas en millones de euros, confirmó el dueño de una de las empresas afectadas. Paralelamente, los supermercados belgas y neerlandeses Delhaize y Albert Heijn también sufrieron este lunes fallos en sus páginas web y aplicaciones móviles y se vieron obligados a cancelar entregas a domicilio a raíz de lo que la empresa matriz de ambos supermercados ha tildado de un «incidente de ciberseguridad».
En Francia, según indicó la televisión BFMTV, los piratas lograron entrar en el sistema de control a distancia de los sistemas de refrigeración y lanzaron un programa de deshielo rápido, poniéndolos a 50 grados, lo que hizo que se estropearan los productos.
El Gobierno francés se tomó muy en serio este ataque, ordenó la apertura de una investigación, centrada esencialmente en los posibles fallos de seguridad la empresa danesa Danfoss, responsable de los sistemas de refrigeración afectados

