La agricultura, y especialmente la soja, vuelve a ocupar un lugar central en las conversaciones comerciales entre Estados Unidos y China. El gigante asiático fue en 2024 el tercer mayor mercado para los productos agrícolas estadounidenses, con compras por unos US$24.65 mil millones, de acuerdo con datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA).
La soja representa una parte importante de ese intercambio. Estados Unidos exportó a China alrededor de 27.2 millones de toneladas de soja en 2024, valoradas en aproximadamente US$12.84 mil millones.
China continúa siendo el mayor comprador mundial de soja y sus importaciones del producto alcanzaron unos US$52.8 mil millones en 2024. Sin embargo, Brasil ha ganado una participación dominante en ese mercado: sus envíos de soja a China superaron los US$31.5 mil millones, frente a US$12.76 mil millones procedentes de Estados Unidos, según datos de comercio internacional.
Esta situación convierte a la soja en uno de los productos agrícolas más sensibles a cualquier cambio en las relaciones comerciales entre Washington y Beijing. Un aumento de las compras chinas de soja estadounidense podría modificar los flujos internacionales del grano, con posibles repercusiones sobre los precios, los inventarios y los márgenes de los productores y exportadores.
El mercado también sigue de cerca otros productos agrícolas. Entre las principales exportaciones estadounidenses hacia China se encuentran el algodón, los cereales secundarios, la carne de res, la carne de cerdo, los frutos secos y los productos lácteos.
La agricultura podría, por tanto, convertirse en uno de los sectores donde cualquier entendimiento comercial tenga efectos más visibles y rápidos sobre los mercados internacionales de materias primas. Reuters señala que las conversaciones entre ambos países mantienen a la agricultura y, particularmente, a la soja entre los principales puntos de atención de los mercados.
Fuente: Reuters

