El olor del suelo puede revelar cambios en su vida microbiana, según un estudio

ÁMSTERDAM — El olor que desprende el suelo podría convertirse en una herramienta para detectar cambios en las comunidades de microorganismos que viven bajo la superficie, según una investigación realizada en 18 pastizales agrícolas de Países Bajos.

El estudio, liderado por la ecóloga Rosa Boone, de la Universidad Radboud, analizó compuestos orgánicos volátiles liberados por el suelo y encontró diferencias asociadas con la intensidad del manejo agrícola.

Los investigadores identificaron 75 compuestos orgánicos volátiles de origen microbiano, de los cuales 16 variaron de forma significativa a lo largo del gradiente de manejo de los pastizales. Nueve de estos compuestos aumentaron cuando el manejo era más extensivo, mientras que siete disminuyeron.

Para realizar el análisis, los investigadores instalaron tubos destinados a capturar sustancias procedentes del suelo en terrenos sometidos a diferentes prácticas agrícolas. Algunas parcelas recibían mayores cantidades de fertilizantes minerales, mientras que otras tenían un manejo más extensivo.

Las muestras fueron analizadas posteriormente en laboratorio y comparadas con información sobre las comunidades de hongos y bacterias presentes en el suelo, así como con sus características físicas y químicas.

Los resultados mostraron diferencias en los perfiles de compuestos volátiles entre pastizales convencionales, extensivos y seminaturales. También se observaron diferencias en la composición de las comunidades de hongos, mientras que no se encontraron cambios equivalentes en las comunidades bacterianas.

Los investigadores señalaron que determinados aldehídos, relacionados principalmente con la actividad de los hongos, mostraron especial sensibilidad ante las diferencias en las prácticas de manejo.

una posible «nariz electrónica» para el suelo

Los resultados abren la posibilidad de desarrollar sistemas capaces de analizar los compuestos que libera el suelo y utilizarlos como indicadores de cambios en su actividad biológica.

Una de las posibilidades planteadas es el desarrollo futuro de una especie de “nariz electrónica” que permita seguir la evolución de la vida microbiana del suelo de manera más rápida y práctica.

Sin embargo, los investigadores advierten que esta tecnología todavía requiere desarrollo y validación antes de que pueda utilizarse de forma rutinaria en explotaciones agrícolas.

Además, el estudio se realizó específicamente en pastizales de Países Bajos, por lo que sus resultados no pueden extrapolarse directamente a todos los cultivos y tipos de suelo.

La investigación, publicada en 2025 en la revista científica Soil Biology and Biochemistry y divulgada nuevamente por la Universidad Radboud en septiembre de 2026, aporta una nueva vía para estudiar la actividad microbiana del suelo y su respuesta ante diferentes formas de manejo agrícola.

Fuentes referenciales:
Universidad Radboud: investigación sobre el olor y la salud del suelo
Estudio original en Soil Biology and Biochemistry